jueves, 12 de abril de 2018

Moro y la guerra judicial(Lawfare)
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 12 de Abril de 2018.
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l término Lawfare, compuesto por las palabras law (ley) y warfare (guerra), se inventó en Harvard en los años 90 vía los programas de empréstitos de Estados Unidos, en especial del BID, con títulos tan impecables como modernización judicial o fortalecimiento del estado de derecho. La Lawfare se extiende por la región y hoy llega hasta la prisión federal de Curitiba, Brasil, donde el juez Sérgio Moro, quien en pleno mal uso y abuso del sistema judicial de Brasil ya puso en marcha la reclusión de Lula, para sacarlo de la contienda electoral tratando de evitar cualquier reclamo de soberanía ante los arreglos oligárquico-imperiales de Estados Unidos sobre Brasil y su Amazonía. El juez con saña traidora y algunos generales en bancarrota intentan quitar al actual puntero en las presidenciales de octubre próximo.
Moro estudió en Harvard, cuna de la Lawfare, y como observó el diplomático Samuel Pinheiro Guimarães, en entrevista con Darío Pignotti (Página/12,14/2/17), no debe perderse de vista “que estamos hablando de un miembro del Poder Judicial que fue adiestrado en el Departamento de Estado, que viaja permanentemente a Estados Unidos (…) Moro sabe cómo ganarse la aprobación de Washington”. Lo hace coordinando y ajustando su función judicial al golpismo judicial que derrocó a Dilma para reimplantar y ahora mantener la brutal guerra de clase llamada neoliberalismo.
Antes de ir a prisión, Lula ofreció la semana pasada una histórica reflexión ante decenas de miles que llenaron las calles de Sao Paulo que llevan al Sindicato Metalúrgico. Transmitida por Telesur desde la vasta movilización se escuchó fuerte la voz pública contra la reclusión mientras Moro, en plena ofensiva judicial, guarda silencio ante indicios graves de generalizada corrupción de Michel Temer, el ocupante de Plano Alto e informante del Comando Sur. Europa Press informó que la Fiscalía había denunciado a Temer por sobornos de la mayor procesadora mundial de carne a través de uno de sus asesores. Otros informes oficiales completan un paquete de denuncias del fiscal que incluyen la obstrucción de justicia y presunta asociación criminal. Con suficientes votos, la diputación adepta a Temer rechazó la iniciativa de juicio que tendrá que esperar hasta enero de 2019, cuando termina el mandato de éste.
La judicialización de la política y/o la politización del sistema judicial, se realiza desde procesos vinculados a programas de empréstitos que aumentan el poder del sistema judicial en estados y federación al tiempo que lo penetran. El BID, por ejemplo, maneja los empréstitos al judicial bajo protocolos de funcionamiento operativo similares a los aplicados a los programas de ajuste estructural, es decir, incluyendo las generosas y legales comisiones para quienes, ya sean altos funcionarios o jueces, operan empréstitos destinados a la modernización judicial, es decir, virtuales aparatos de sobornizaciónque en este caso fomentan vínculos que alimentan la función judicial con datos seleccionados por el espionaje sobre fortalezas y debilidades de la élites.
En un estudio de alta calidad Silvina Romano et al, Lawfare: la vía ‘justa’ al neoliberalismo, detallan el uso político de la justicia. Uno de los objetivos a corto y mediano plazo de la lawfare es lograr la restauración del neoliberalismo también por la vía judicial. Los y las autor@s plantean que se recurre a un estado de excepción por medio de herramientas (supuestamente) legales (así definidas por un aparato judicial que se elevó por encima de los demás poderes), que en los hechos conducen a la omisión de la ley a favor de la imposición violenta de un nuevo orden.
Sobre Lula dicen que en la sentencia condenatoria y durante todo el periodo de instrucción y tramitación que lleva el expediente, se han deformado: 1) el estado de inocencia; 2) la imparcialidad del juez; 3) las motivaciones (doctrinarias) en las decisiones jurídicas; 4) la prohibición de pruebas ilícitas; 5) el principio de la igualdad ante la ley; 6) la publicidad de los actos procesales; 7) la amplia defensa; 8) la exigencia de natural jurisdicción.
En síntesis: la sentencia de 238 folios del juez Sérgio Moro que como se sugiere en este estudio, “muestra el modo en que se construye una condena de ‘excepción’ en el contexto de un estado de excepción”. (Ibid) Un Lula bajo venganza de Moro, aislado de la convivencia humana.
El contexto que permite apreciar el fondo de este acontecimiento histórico lo ofreció al público la maestría periodística de Stella Calloni en Brasil: el asesinato de la justicia: ¿un golpe en el golpe? (La Jornada, 9/4/18) Antes de la decisión del Tribunal Superior Federal el general Luiz Gonzaga Schroeder Lessa dijo amenazante que el tribunal induciría la violencia en el país si Lula no iba preso y amenazó con un golpe de Estado.
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jueves, 29 de marzo de 2018

La ecuación Trump/Bolton en perspectiva
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 29 de Marzo de 2018.
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ala noticia el nombramiento de John Bolton a la asesoría de seguridad nacional de Estados Unidos. Es conocido su golpismo y belicismo de tercera guerra mundial, o sea de línea dura hacia Rusia, China, Irak, Siria, Irán, Corea del Norte, Cuba y Venezuela, fiel a la ilegitimidad e ilegalidad asentadas con la ventolera del 11/S, a su estado de excepción y al torrente de negocios y contratos militares en favor de grandes monopolios estadunidenses. Baila al son neoconservador que asignó a J.D. Negroponte a la supervisión del caos y masacre en Irak a cargo de operaciones represivas y de reconstrucción. Con un derrame inicial de 18 mil millones de dólares, aquello fue un derroche de dinero público, un gran festín corporativo y de ricos sobre el gran botín: el petróleo iraquí y el presupuesto estadunidense vía contratos cost-plus para la nunca cabal y huérfana de auditoría reconstrucción de Irak, nación mártir, como las Torres Gemelas, bajo la demolición programada de las guerras de agresión post 11/S: crímenes de Estado con base en falsedades apoyadas por Bolton, contra un Hussein dotado y dispuesto a usarinexistentes armas de destrucción masiva.
Las tragedias de esa masacre, todavía en curso, son ensalzadas por Bolton. Lo que le importa de esa guerra y ahora de nuevo con Irán y Corea del Norte son los intereses de magnates o multimillonarios de casinos y las suculentas tajadas corporativas del contratismo del DoD.Trump; su nuevo secretario de Estado, Mike Pompeo; Gina Haspel, primera directora de la CIA, y Bolton apoyan el atroz y corrupto programa de estabilización y reconstrucción, así como la salvajada de Abu Ghraib y Guantánamo, cuyos abusos y torturas son parte de la degradación que devasta al imperio.
Para muestra un botón: un día antes del 11/S Donald Rumsfeld, secretario de Defensa de Bush II, anunció que la Contraloría del DoD no podía dar cuenta de 2.3 billones (trillones) de dólares; que no se sabía cómo ni cuándo se gastaron. Ese vital asuntoquedó sepultado al día siguiente por los miles de muertos, el shock y el hollín del ataque aéreo. El Project on Government Oversight indica que ese magno dato se divulgó meses después, pero a los medios corporativos no les importó mucho. En fechas recientes los encargados de esas cuentas siguen abrumados por el inmenso exceso presupuestal (con Trump llega a 700 mil mdd) y siguen los indicios de más faltantes. Para percibir las cifras de esos impunes descuidos, robos o faltantes hasta el día de hoy se necesita una imaginación astronómica. Un equipo de la Universidad Estatal de Michigan recién detectó que esa cifra llega a 29 billones. Trump pidió auditoría y el 7 de diciembre se anunció ¡la primera auditoría general en la historia del DoD a cargo de mil 200 auditores! (ver: Officials announce first DoD-wide audit).
El senador Rand Paul advirtió que Bolton se empeña en repetir todo error de política exterior de los pasados 15 años. Oponiéndose a toda salida diplomática, Bolton señaló que era legítimo responder a las armas nucleares de Corea del Norte atacando primero y añadió: Quien piense en más diplomacia y sanciones a Corea del Norte y China eso sólo sirve para aumentar su arsenal nuclear.
Bolton quiere diseminar su militarismo. Una fuente de Cambridge Analytica acaba de develar desde CNN un contrato de 2014 con Bolton (de 500 mil dólares) ¡para promover el militarismo en la población de Estados Unidos!
Curioso porque para la visión militar profesional una guerra en la península coreana o Irán sería una catástrofe humana y ambiental que costaría decenas si no es que centenas de millones de bajas civiles. No sólo en Irán y ambas Coreas, sino más allá. Por choque, calor, radiación e invierno nuclear, el uso de armas nucleares sería catastrófico para la biota y la humanidad. Pero Bolton no percibe ese orden de magnitud. Tampoco Trump. Así queda de manifiesto en el rapaz belicismo de Bolton. También en advertencias de Tony Schwartz, el escritor fantasma de The art of the deal, el libro que catapultó a Trump a la escena política (ver Trump en la presidencia imperial, revistamemoria.mx).
En entrevista con Jane Mayer de The New Yorker a mediados de 2016, Schwartz, ya en calidad de pluma visible del presidente estadunidense, expresó sentir un profundo remordimiento por haber contribuido a presentar a Trump en forma que concitó la atención pública. Lo presenté con una imagen amable y favorable, que no es real. Luego advirtió desde esa revista: En verdad creo que si Trump gana (la presidencia) y tiene acceso a los códigos nucleares hay una significativa posibilidad de que eso conduzca al fin de la civilización.
Coda: Trump y Bolton integran una explosiva ecuación. El problema es que ambos ahora son parte de vínculos, niveles y decisiones en que esa ecuación va a la ruptura diplomática, la intensificación de violencia bélica, de la guerra comercial, financiero/monetaria, a la bélico-convencional/regional y nuclear/global.
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jueves, 15 de marzo de 2018

Transformación estratégica de Rusia
John Saxe-Fernández, La Jornada  a Jueves 15 de Marzo de 2018.
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n referencia al abrupto retiro unilateral de Estados Unidos (2001) del Tratado Antibalístico (ABM) y su abrogación el 13 de junio de 2002, el presidente Vladimir Putin expresó en su discurso a la Asamblea Federal de Rusia (AFR) en 2018 que a lo largo de estos años hemos trabajado intensamente en el desarrollo de equipos y armas que nos permiten innovaciones en nuevos modelos estratégicos. Esto es una significativa modificación de la ecuación estratégica nuclear y convencional. El retiro del ABM tuvo efectos catastróficos que no pudo percibir a cabalidad el ultraderechista gobierno republicano de George W. Bush, encerrado en los diseños ideológicos y de regime change, tanto hacia fuera como en el interior del territorio estadunidense del Project for a New American Century (PNAC).
Estados Unidos comenzaba así una era de agresividad estratégica, instigando –vía el llamado terrorismo transformativo– el acceso a la codiciada posición de Afganistán e Irak en Medio Oriente y sus recursos naturales para alentar el cambio que en lo externo significó el abandono radical de dos pilares de la pax americana después de la Segunda Guerra Mundial: a) la capacidad de liderazgo hegemónico que incluía además de aguda proyección de fuerza militar una diplomacia basada en el uso de instrumentos multilaterales como la ONU y b) el de la civilidad estratégica en torno a Rusia, principal potencia junto a Estados Unidos poseedora de armamento nuclear y de misiles intercontinentales. Era una civilidad centrada, como indicó Putin, en la vigencia del ABM de 1972, que permitía aminorar y hacer manejables las riesgosas y desestabilizantes tendencias inherentes a los despliegues antibalísticos.
Pero la codicia por billonarias asignaciones ambicionadas por la poderosa fracción bélico-industrial tanto en materia antibalística como de jugosos contratos y negocios que se derivarían de la Blitzkrieg que los del PNAC (Cheney, Wolfowitz, Rumsfeld et al) contemplaban en pos de los combustibles fósiles de Irak, pesaron a favor de la unilateralidad que acentuó la crisis hegemónica. La Blitzkrieg mutó en resistencia y desgaste.
Los riesgos de una tercera guerra mundial (La Jornada, 22/1/2002) crecieron ante la irracional abrogación del ABM que era sustento de equilibrio estratégico al más alto nivel de destrucción. Eso se dio y formalizó mientras la OTAN, rompiendo convenios con Moscú, se desplegaba hacia el este ex socialista con gran venta de armamentos. Apenas se consumó el finiquito de ABM, se pusieron en marcha las operaciones para la ampliación del sistema nacional antibalístico de Estados Unidos (SNA) en Polonia y otros países cercanos a las fronteras occidentales rusas. Aquello fue un peligro- so delirio y un gran desafío en el contexto de una ilegal guerra de agresión por el crudo de Irak (marzo 2003) equivalente a que Rusia en pos de la Amazonía colocara un sistema similar en Chihuahua y Alberta ¡para proteger al territorio estadunidense de misiles asiáticos!
Ante tal belicosidad y en voz de Yuri Baluyevski, entonces jefe del Estado Mayor de las fuerzas armadas rusas, el Kremlin consideró conveniente y necesario recordar desde las agencias noticiosas que el escudo estadunidense en Europa podría provocar una respuesta con un proyectil balístico intercontinental: el lanzamiento de un proyectil antimisiles desde Polonia podría ser considerado por el sistema autómata de Rusia como un misil balístico, lo que podría provocar un asalto en respuesta (La Jornada, Acoso estratégico 20/12/2007). El sistema autómata, según fuentes públicas, es el despliegue Launch-on-warning (Low) adoptado por ambas potencias: ante todo lanzamiento hostil detectado sigue una respuesta aniquilatoria.
La agencia Tass (http://tass.com/defense/992643) ofrece una descripción breve de los novedosos sistemas estratégicos presentados a la AFR. Al respecto vale insistir que ambas potencias –en control de más de 94 por ciento de los arsenales nucleares –en momento alguno han dejado de contar con capacidad instantánea y automática de respuesta contundente ante un primer ataque. Sin embargo, los nuevos sistemas estratégicos rusos, además de involucrar modificaciones técnico/estratégicas en lo naval, terrestre y aéreo-espacial, también impactan una ecuación mundial de poder a la que se agregan tendencias de creciente conflictividad intercapitalista, por ahora a nivel de virtual guerra comercial, pero también en materia financiera y monetaria de alta volatilidad militar. Sobre la transformación estratégica rusa ver el puntual análisis de Andrei Martynov Las implicaciones de los nuevos sistemas de armas rusas.(unz.com 3/3/18).
Que Trump vincule los aranceles al aluminio y al acero a la seguridad nacional eximiendo a los dos vecinos del TLCAN, apunta a escenarios electorales en 2018, 2020 y de aciaga confrontación bélica. Ante ese riesgo el equilibrio y civilidad estratégica Rusia/Estados Unidos es de importancia mayor.
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jueves, 1 de marzo de 2018

El nacionaltrumpismo
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 1 de Marzo de 2018.
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l nacionaltrumpismo, además de imprimir con su negacionismo una dinámica irrefrenable al colapso climático antropogénico en curso, que condenaría a la humanidad de hoy y la de siglos por venir a un doloroso y creciente deterioro medioambiental, ahora agrega dos calamidades más. Por un lado, un fuerte impulso belicista contra Irán en lo externo a costa de amplias relaciones y proyectos energéticos de las principales potencias económico/nucleares China y Rusia, pero también de los aliados de Estados Unidos en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN); y por otro, manifiesta gran crueldad contra las clases y la población vulnerable estadounidenses, los sin techo, las familias de ingreso bajo o medio, afroestadunidenses, latinos y, con especial saña, a los inmigrantes, sean musulmanes, de México o Centroamérica y el Caribe, a quienes Trump califica de traicioneros como serpientes. De ahí se nutre la muy poderosa y letal fracción fósil de su capitalismo, de la que parece ser más cabildero que presidente, junto a un estado de excepción post 11/S con sesgo dictatorial advertido por Charlie Savage en Takeover (Little Brown, 2007).
Desde las guerras de agresión contra Irak y Libia se visibiliza el estímulo de Estados Unidos a varios focos de alta volatilidad estratégica en Irán, Corea del Norte, Siria y Venezuela en una dinámica de intensificación bélica con todo polo capitalista o económico-nuclear, sea China o Rusia, calificadas por el nacionaltrumpismo de rivalesamenazas o de incompatibilidad de valores (sic) o la Unión Europea (UE) que sigue militarmente ocupada y se le rebaja vía ultimata. Los focos de caos y guerra se manejan en función de intereses bélico-industriales, desde la plataforma goebeliana del America first. Es una ofensiva que vincula guerra y empleo vía la promoción doméstica y mundial de venta de armas que, a su vez, alienta negocios, caos, tragedias y explosiones bélicas.
El nacionaltrumpismo no es asunto a subestimar. Como el nacionalsocialismo, contiene alta potencia político-electoral y sicopatológica presente en acciones y dichos de Trump en tono racista, clasista, de odio y una deshumanización unificada de los otros. En lo pasado eso fue funesta antesala de exterminios. No existe mejor indicador de la crueldad que alberga un gobierno que las partidas presupuestales y ciertos hechos, como que a poco menos de un año de Trump las muertes de civiles en las guerras de Estados Unidos en Medio Oriente y norte de África ya superaban los registros de Barack Obama. En materia de gasto público, Robert Reich, profesor universitario y ex secretario del Trabajo de William Clinton, analizó el primer presupuesto de Trump en términos de valores y prioridades: el recorte de 3.6 billones (trillions) de dólares para los próximos 10 años se basa en rebajar apoyos a los pobres, los sin techo, el Medicaid, el acceso a alimentos, a la seguridad social por discapacidad laboral, seguros de salud y cuidado para niños y niñas de bajo ingreso. Esos recursos van a un vasto aumento del gasto militar y para la rebaja impositiva a favor de las corporaciones y los ricos (robertreich.org). Para Reich el presupuesto del presidente es la celebración de una forma cruel y virulenta de individualismo bastante semejante al mismo Trump.
En lo externo ya hubo alarma mundial ante las amenazas nucleares de Trump desde la Asamblea General de las Naciones Unidas contra Corea del Norte, en violación a la Carta de la ONU, agregándose una amenaza suya enviada por el Departamento de Estado a Alemania, Francia e Inglaterra, destacados integrantes de la OTAN, revelado por la agencia Reuters. Cabe recordar que por iniciativa del presidente Charles de Gaulle desde 1965 Francia no participa en el ala militar de la OTAN. Los otros dos sí, junto con Italia y España, agregándose los países del Este socialista, en rompimiento de un convenio de Estados Unidos con Rusia, la nación sucesora de la URSS.
El 11/1/18 S. Holland de Reuters informó que Trump había enviado tal ultimato para corregir (fix) el acuerdo nuclear (AN), el cual fue firmado por China, Francia, Rusia, Inglaterra, Estados Unidos, Alemania y la UE. Trump está decidido a detenerlo unilateralmente. Hace exigencias ya rechazadas por Irán en las negociaciones. Entre otras, que permita inspecciones de su programa nuclear en todo sitio solicitado por los inspectores o que las fechas de vencimiento de los límites al programa no expiren. La meta es desmontar el convenio y restablecer duras sanciones económicas, dando al traste con abundantes negociaciones y proyectos interestatales y entre firmas europeas, rusas y chinas.
Un funcionario europeo dijo (D)espués de esto va a ser complicado salvar el AN. Finian Cunningham sintetizó el grave alcance de esta ofensiva diplomilitar así: “…a fin de cuentas es el imperialismo de Estados Unidos tratando de asentar soberanía sobre el orden mundial para beneficio de su capitalismo” (ICH, 18/2/18).
Rusia, la UE y China no son los únicos blancos. Como dice Finian: es un asalto global.
A Theotonio Dos Santos: compañero generoso.
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jueves, 15 de febrero de 2018

Marcha vs catástrofe climática (III) Shell arrasa
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 15 de Febrero de 2018.
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rrasa Shell en la mayor licitación petrolera del país. Así anunció La Jornada (1/2/18) algo inusual y grave: que “la anglo-holandesa fue la empresa que más contratos ganó en la cuarta licitación de la ronda 2, al adjudicarse nueve de los 19 que se subastaron” para la exploración y extracción en aguas profundas y ultraprofundas del Golfo de México, contaminado desde un abismo oceánico por BP en Macondo 2010. La Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) también asignó seis contratos a Petronas y cuatro a Pemex. El verbo arrasar en ese encabezado es acertado en más de un sentido: lo es porque Shell et al lograron licitaciones a granel; por su inclinación de asolar y devastar, es decir por el arrasamiento humano (ver óleo de Guayasamin en Capilla del hombre) y el climático debido a que Shell proyecta los escenarios de sus negocios saltándose los límites pactados en el Acuerdo Climático de París (ACP) de entre 1.5 grados centígrados y dos al aumento de la temperatura global desde la era preindustrial, desautorizándolos y lanzando al mercado y a la atmósfera lo que debe quedar abajo.
O la CNH no las conoce, le son ajenas o no le importan las consecuencias climáticas que ya padecemos por la cascada en aumento de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), la aceleración al precipicio climático, el deshielo del Ártico, la acidificación y niveles al alza de océanos, agregándose la erosión antropogénica en curso de la biodiversidad global. (Ceballos, Ehrlich y Dirzo, Biological Annihilation via the ongoing sixth mass extinctionwww.pnas.org/content/114/30/E6089). En tiempos del colapso climático antropogénico la estrategia de negocios de Shell con perspectiva a 2050, que desatiende la inversión baja en carbón, colocar el manejo de los hidrocarburos mexicanos en manos ajenas (eso es cosa de colonias no de naciones independientes) además de atroz torpeza histórica, es asunto de alta potencialidad catastrófica, bajo gesta de codicias cortoplacistas y no de la razón.
Así se infiere de planes de inversión de Shell que, según la prensa londinense, asumen un catastrófico calentamiento global promedio de ¡entre tres y cinco grados centígrados! La mera suposición de ese rango de temperatura está diseñada para restar credibilidad a las metas asentadas en París. Nadie en su sano juicio siquiera prevé programar su propia destrucción.
Y a la CNH ¿no le importa el costo planetario y humano del cambio climático en curso? ¿O es que ni la CNH o sus asesorías estaban al tanto de los siniestros manejos de Shell, con viejos lazos negacionistas? ¿O no les pareció asunto importante?
La información sobre Shell no es reciente. El asunto ya se ventiló en la prensa británica y mundial. Desde 2014 se sabía que la Iglesia de Inglaterra amenazó con retirar sus inversiones en Shell y BP (en ese momento unos 9 mil millones de libras esterlinas) a menos que iniciaran proyectos bajos en emisiones de carbono. Hicieron lo contrario. Shell absorbió British Gas Group precisamente para lanzarse sobre los yacimientos en aguas profundas de la periferia, bajo el argumento, puesto en cuestión, de que el gas natural es más limpio que el petróleo.
En fechas más recientes, el 27 de octubre pasado, The Independent de Londres informó que un grupo de inversionistas de Shell y BP había revelado que a pesar de haber anunciado estar a favor del límite del ACP de un máximo de dos grados centígrados ambos gigantes petroleros incluyen en sus escenarios de negocios de cara a 2050 aumentos mucho más altos. El grupo, conocido como ShareAction confirmó que “en su planeación hasta mediados de los 2050s. Shell y BP contemplan aumentos de la temperatura de hasta cinco grados centígrados. Es más del doble del límite más alto acordado por la mayoría de países en París.
Aunque el ACP no es vinculante, al parecer vale poco la palabra pública de estos monopolios con los que México hace tratos. ¿Todavía México apoya el Acuerdo de París? ¿Existe transparencia en la medición de los volúmenes diarios de extracción de recursos que registra Shell, firma a la que parece importar poco diseños y prácticas que arriesgan el entorno climático que permite la vida misma en el planeta.
¿La CNH autorizó la subasta a favor de Shell sabiendo de su estrategia de restar autoridad y credibilidad a la pauta de limitación de GEI (y por tanto de las ganancias) encaminada a aminorar la vía a un clima catastrófico para la biota global ¿lo hicieron, dicen, dando gracias a Dios por los 90 mil millones de dólares prometidos en inversión? Así es su gracias a Dios, ¿con Shell al timón? ¿Extrayendo del mar profundo y ultraprofundo (á la Macondosin justicia climática lo que la ciencia y la nación advierten debe quedar lo más lejos posible de Wall Street y de la atmósfera?
Mediten el mensaje contra Shell en el Ártico que, con aval científico, advirtió: no se puede quemar el petróleo de este planeta y seguir viviendo en él.
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jueves, 1 de febrero de 2018

Marcha vs catástrofe climática. Tillerson en México (II)
John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 1 de Febrero de 2017.
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anto su nombramiento en la Secretaría de Estado como la visita que realiza Rex Tillerson por estos días a México y otros países latinoamericanos huelen a gas, petróleo e inmigración (por Trump). Este ex CEO de ExxonMobil, principal monopolio entre los grandes del big oil, fue empresa mecenas de la ciencia climática hasta que a sabiendas de las devastadoras que son las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) decidió no actuar según el interés humano y las advertencias de sus científicos sobre los efectos catastróficos del calentamiento atmosférico. Prefirió impulsar sus intereses vía el negacionismo climático para posponer toda regulación de los GEI. Ahora Tillerson articula junto al Pentágono un operativo diplomilitar con los combustibles fósiles (CF) de polo a polo en mente. Esa gestión trae cola nacional, hemisférica e inter-continental. También planetaria por la aceleración destructiva del business as usual, y peor aún, de la ampliación del principio de extracción máxima (PEM) del big oil.
Tillerson estará acá recién entregadas las joyas de la corona: grandes yacimientos de gas y petróleo en aguas profundas gracias a la (contra) reforma energética lanzada por Estados Unidos paso a paso por medio de empréstitos de ajuste estructural del FMI-BM-BID, con la obediencia macro y por rama por tres décadas de Los Pinos y sus hacendistas. Como se anunció a mediados de 2017, el 31 de enero de 2018 se realizaría la cuarta convocatoria de la ronda 2 para cerrar contratos de licencia para exploración y extracción de Hidrocarburos en 29 campos petroleros localizados en las áreas Perdido, Cuenca Salina y Cordilleras Mexicanas. Es un negociazo a ser desarrollado desde la óptica ya no del interés público mexicano, sino el del big oil encabezado por ExxonMobil, la petrolera con mayor capitalización de mercado del mundo, seguida por 25 empresas de 16 países BP, Chevron, China Offshore… (Dinero, La Jornada 29/1/18) más Shell y Total.
Agréguese a esto el trazo golpista y catastrófico del PEM, una línea de superexplotación llevada hasta el virtual agotamiento de la reserva mexicana por los neoliberales que pasarán a la historia como quintacolumnistas de nuevo giro, a sueldo en cuenta suiza. Una política de alta codicia antipopular y antinacional que fue rechazada por Hugo Chávez, lo que le valió un intento golpista en 2002 y el inexplicable desplome de la atlética condición física que gozaba ese héroe bolivariano, según me narró un amigo suyo. La agenda de Tillerson además de coincidir con un grave deterioro de la relación entre la Unión Europea y Venezuela, va más allá de gestionar una política exterior que le permita a Estados Unidos, según planteó Melvin Conant en 1977, entonces vicepresidente de operaciones internacionales de Exxon, controlar la producción petrolera de México y Venezuela. Ya tienen una. Van por la otra.
En los tiempos del Colapso Climático Antropogénico (CCA), el PEM resulta letal en lo atmosférico y también en lo político, militar y policial al estar asociado a la alta ganancia, no a la mano invisible, sino a la nazificación de la política exterior de Estados Unidos por su hiper militarismo y las guerras de agresión contra cualquier nacionalismo económico/petrolero, que no sea el suyo. La guerra de agresión, por cierto, es el crimen supremo bajo las normas de los Juicios de Nuremberg y de la Corte Penal Internacional (CPI, ICC en inglés) establecida en la Haya, Países Bajos, en 2002.
En 2006, Benjamin Ferencz, fiscal jefe sobre crímenes de guerra en el Tribunal Nuremberg, un juez que condenó a 22 oficiales nazis por orquestar escuadrones causantes de más de un millón de bajas civiles, luego de revisar amplia evidencia dijo que George W. Bush debía responder ante las cortes por la guerra que lanzó en marzo 2003 contra Irak. Aaron Glantz (One World, 25/8/ 2006) recuerda que menos de un año antes de la invasión de Irak, Bush retiró el endoso de Estados Unidos al tratado que sustenta la CPI y presionó a otros gobiernos para aprobar acuerdos bilaterales a fin de evitar la extradición de funcionarios estadunidenses por crímenes bajo la CPI. Bush también firmó una ley que prohibe a cualquier funcionario de su país cooperar con la CPI. Esa ley autorizó al presidente a usar todos los medios necesarios y apropiados, incluyendo la invasión militar de los Países Bajos, para liberar a personal de Estados Unidos detenido o bajo custodia de la CPI” (Ibidem).
Recuerdo lo anterior y a Panamá en 1989 (con otro Bush), porque el entreguismo energético coloca a la región en relación con Estados Unidos ante escenarios bélicos y climáticos de alto riesgo. La misión de Tillerson es parte de la operación Venezuela Freedom 2, del Comando Sur con fase inicial contra Chávez a cargo del general John Kelly, hoy jefe del staff de Trump. Tillerson aboga por más apoyos a esa operación, en países colindantes con Venezuela, a través de AmazonLogo 2017 también del Comando Sur, que describí en La Jornada 21/12/17.
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jueves, 18 de enero de 2018


Sobre la marcha vs. la catástrofe climática (I)

John Saxe-Fernández, La Jornada a Jueves 18 de Enero de 2018.

Hay varios procesos abiertos en Estados Unidos que de consolidarse amenazan no sólo a quienes buscan legalizar su situación en ese país, sino a la sobrevivencia de las especies, la nuestra incluida, ante la amenaza del unilateralismo belicista del aparato militar-industrial que arriesga una guerra nuclear y/o la irreversibilidad climática catastrófica vía la incalificable irresponsabilidad ambiental del negacionismo climático del big oil, adoptado por Donal Trump. Al tiempo que el gobierno estadunidense exige la desnuclearización de Corea del Norte, aprueba todo un programa para el negocio de la guerra nuclear limitada centrado en contratos para construir armamento nuclear “utilizable”. Para colmo da luz verde a un vasto programa de perforación petrolera a diestra y siniestra. Frente al complejo bélico-industrial y el “capitalismo fósil” (A. Malm, 2016), nada mejor que reconocer los límites planetarios de la acumulación capitalista. Es necesario, como advierte Bolívar Echeverría, “avanzar hacia la generalización de una forma de bienestar todavía inédita, que está por inventarse y que tendrá que inventarse sobre la marcha misma del proceso de emancipación” (Crítica a la modernidad capitalista, Vicepresidencia, La Paz, Bolivia. Mis cursivas).
Recordemos que si la temperatura global llega a dos grados centígrados de aumento (desde la era preindustrial), como advierte Charles Mann, se desatan procesos en que los niveles marítimos al alza se medirán en metros y ya se registra un aumento de casi 1.5 grados centígrados, por lo que sobre las urbes en las costas del mundo está en curso la amenaza de inundación. La aceleración de la elevación de los niveles oceánicos, con grave afectación en los años 2050, a sólo 32 años, impacta al sector de hipotecas (operan a 30 años) y de los seguros en bienes raíces. El big oil y su derecha ponen en riesgo al mundo, a Estados Unidos empezando con la costa este, con miles de plantas tóxicas: químicas, nucleoeléctricas, farmacéuticas, militares, petroleras, a relocalizar junto a los inmensos corredores urbanos del orbe.
La posposición de toda regulación de los gases efecto invernadero (GEI), o sea, el “negacionismo” por décadas impulsado por el big oil, es también gran amenaza existencial. Esto no es “cuento chino” como dice Trump. En Nueva York ya está presente en lo legal, metropolitano y estatal. The Guardian (10/1/18) informa que Bill de Blasio, alcalde de la ciudad de Nueva York (CNY) plantea el retiro en los próximos cinco años de las inversiones en los combustibles fósiles (CF) de los fondos de pensión de los trabajadores del servicio municipal. Unos 5 mil millones de dólares (mmd) de fondos estimados en 189 mmd. Dijo que CNY “está de pie, apoyando a las generaciones futuras. Es la primera gran ciudad estadunidense en retirar nuestros fondos de pensión de los CF”.
De Blasio agregó que “llevaría la pelea contra el cambio climático directamente a las compañías fósiles que a sabiendas de los impactos (de los GEI), intencionalmente confundieron al público para proteger sus ganancias”. Como el colapso climático antropogénico (CCA) “continúa empeorando, la codicia de las compañías fósiles nos lleva a exigir que apoyen el costo de hacer la urbe más segura y resistente.”
La demanda contra BP, Exxon/Mobil, Chevron, ConocoPhillips y Shell, es “por su contribución al cambio climático”. Los documentos de la corte indican que CNY “ha sufrido inundación y erosión” debido al CCA y enfrenta amenazas futuras por lo que busca “colocar los costos de proteger la ciudad de los impactos del cambio climático sobre las compañías que han hecho todo lo que han podido para crear esta amenaza existencial” (Ibidem).
Andrew Cuomo, el gobernador de Nueva York, anunció que los fondos de pensión de los trabajadores del estado también retirarían su inversión en los CF. El NYT informó que según Clara Vondrich de la campaña “Divest”, cientos de inversores institucionales han retirado más de 5.5 billones de dólares (5.5 trillions) de inversiones en los CF. Entre otros llama la atención que el Fondo Hermanos Rockefeller retiró su inversión en Exxon. El problema es mundial. CNY es parte de un corredor metropolitano de 400 kilómetros, de Boston a Washington, “BosWash”, con unos 50 millones de habitantes.
La marcha ya está en curso y no sólo responde al ¿cómo debemos vivir?, sino también, como dice Gunther Anders, al interrogante del ¿viviremos?, asunto de honda vinculación con lo anterior. Además del riesgo creciente de holocausto nuclear, se sabe que por la cantidad acumulada de GEI en la atmósfera, con sólo un aumento de la temperatura global de un grado centígrado desde la era preindustrial ya se acelera el derretimiento de polos y de los glaciares del orbe. Los impactos del CCA que acarrea la modernidad capitalista, expresados en niveles oceánicos al alza, amenazan, como advierte James Hansen, la persistencia de uno de los puntales de la civilización humana: la estabilidad y permanencia de las líneas costeras.
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